miércoles, 30 de mayo de 2007

Introducción a la fabricación de moneda y al mosaico romano


Se trata de dos de las labores artesanales fundamentales de la Civilización Romana. Ambas en principio sin conexión alguna, más allá de la mera transacción económica, pero que configuran dos claros exponentes de la cultura material romana. Ninguna de estas artesanías fue inventada en Roma pero sí supieron primero importarlas, después perfeccionarlas y en un tercer paso extenderlas por el resto de territorios del Imperio.
Tanto la acuñación como la manufactura de mosaicos tienen su reflejo en Aragón y así podemos observar en la imagen superior izquierda una moneda de César Augusto y en la imagen inferior derecha un mosaico, ambos hallados en Zaragoza y que se exponen en la actualidad en el Museo Provincial.
Aunque en un principio el sistema económico se basó en el trueque, la utilización de metales como pago en los intercambios comerciales se remonta a los tiempos más remotos en la zona del Lacio y ya los antiguos Etruscos utilizaban una primitiva moneda hecha en cobre a la que se conoce como Libra.
Las primeras piezas monetarias de Roma recibieron el nombre de As pero se trataba de monedas simplemente fundidas (no acuñadas) sobre moldes, de factura tosca y escasa precisión (era necesario el uso de báscula para calcular el valor real en mineral de cada moneda).
Pero es en el año 269 a.C. cuando en la República de Roma, una vez derrocada la Monarquía, se acuñan propiamente las primeras monedas: se trata de los Denarios y, de menor valor, los Sextercios elaborados ambos en plata (aunque con el paso de los años los sextercios pasaron a hacerse en bronce).
Mediante la fundición de moneda, se deposita el metal en estado líquido, a alta temperatura, en el interior de un molde y se deja enfriar para que se solidifique para desmoldarlo después. Con este sistema los moldes se desgastaban a menudo y era prácticamente imposible controlar la cantidad exacta de metal que se invertía en cada pieza de ahí su irregularidad.
La acuñación, por contra, permite una mayor exactitud ya que se golpea el mineral ya con forma cilíndrica e introducido entre dos cuños que contienen la impronta en negativo del dibujo que se quiere acuñar en la moneda, con lo que se consigue una mayor exactitud.
En sucesivas entradas en este blog ahondaremos en el proceso artesanal de la fabricación de moneda, explicando desde los materiales impleados hasta el funcionamiento de las primeras cecas romanas.


En cuanto a los mosaicos, tienen su origen en la civilización mesopotámica pero llegarán a Roma a través de Grecia en el siglo II a.C.
El mosaico consistía en composición artísitca de pequeñas piezas (llamadas teselas) cuya función principal era ornamental. Los romanos le dieron el nombre de Opus tesellatum y, aunque originariamente había sido concebido para decorar las paredes, enseguida se generalizó su uso también en suelos y techos.
En un principio llegó a Roma como un producto artístico de lujo y decoraba residencias lujosas, locales públicos, templos, teatros o termas. Incluso los altos cargos romanos contaban con sus mosaicos portátiles con los que ornaban sus tiendas de campaña en sus viajes.
En los mosaicos se representaba una gran variedad de estilos y temas: figuras geométricas, paisajes, escenas cotidianas, de caza, de teatro, temas mitológicos, etc. Los materiales utilizados eran principalmente mármoles y vídreos aunque con la popularización de este elemento ornamental también se degradó la calidad de los materiales empleados (y se pasó a utilizar piedra, terracota y arcilla para las creaciones más sencillas).
El uso del mosaico se extendió por todas las tierras del Imperio Romano, desde las clases más humildes hasta la alta nobleza, adquirendo en cada lugar sus propias peculiaridades estéticas y temáticas.
Incluso el propio emperador Diocleciano llegó a promulgar leyes que favorecían la contratación de los pitors, que era como se llamaban los artistas que realizaban los mosaicos.
A partir del siglo V d.C. será el Bizancio el que recibirá la herencia cultural del mosaico mientras que en occidente está industria irá cayendo en desuso.
En próximas entradas de este blog nos centraremos en explicar detenidamente la construcción de los mosaicos y su tipología.